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Guisantes verdes secos

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Aunque suene a título de película, la mayoría de la gente que viene y ve nuestros graneles de cultivo ecológico se sorprende porque de esta forma son bastante desconocidos. Y aún se sorprenden más cuando les explicamos que los guisantes son una legumbre.

Guisantes: ¿verdura o legumbre?

Estamos acostumbrados a ver el guisante ya cocido en lata o en bote. En el caso de los más afortunados, a su consumo en fresco directo de la huerta en temporada. Curiosamente el uso de los guisantes en seco era el habitual hasta el siglo XVII que se empiezan a consumir frescos, cogidos de la vaina y escaldados, o directamente crudos. La temporada del fresco es en primavera. Pero los secos al conservase tanto tiempo se pueden consumir todo el año.

Lo curioso de los guisantes es que se da el caso de que las propiedades nutricionales son muy distintas en su uso fresco (más parecido a una verdura, rico en agua y vitamina C, pero con menor aporte energético, mineral y proteíco) a las del guisante seco (una legumbre en toda regla). Os damos un poco de información y consejos de uso. Estamos seguras de que os encantarán si los probáis.

Un alimento bastante compelto a nivel nutricional

Es una de las legumbres con más contenido en proteínas vegetales (en torno al 23%), . Pero como otras legumbres sigue siendo deficitaria en el aminoácido metionina. Debido a esto para un correcto equilibrio y uso de las proteínas se recomienda combinarlos con cereales, frutos secos, sésamo o huevo, o acompañar el plato con un trocito de pan integral. Esta cantidad y calidad de proteínas ayuda al desarrollo muscular y de tejidos. Por ello es recomendable incluirlo en la dieta de embarazadas, vegetarianos, infancia, adolescencia, deportistas y ancianidad (siempre consultando con el profesional de la salud si tenemos dudas).

También son ricos en hidratos de carbono de absorción lenta (por lo que ayuda a mantener los niveles de azúcar en sangre). Contienen muy poca grasa (menos del 2%), muy bajos en sodio y 0 colesterol. Sí contienen purinas, así que cuidado en dietas en las que tengan que estar restringidas, como en personas con ácido úrico alto o tratamientos de gota por ejemplo. Tiene buena cantidad de fibra, especialmente en la piel. De hecho se usa como fibra dietética en muchos panes y bollería. Por ello colabora en mejorar el tránsito intestinal y la salud de nuestra flora amiga.

Respecto al aporte mineral, destaca el potasio (ayuda a regular los líquidos y la tensión arterial) y el zinc (colabora en el equilibrio hormonal y ayuda a metabolizar las proteínas del guisante). Tiene presencia de muchos otros minerales y oligoelementos, como el calcio, el selenio, magnesio o fósforo entre otros. Tampoco anda corto en vitaminas. Tiene muchísima menos vitamina C que el guisante fresco, pero tiene más que el precocido industrial. También encontramos buenas cantidades de vitaminas del grupo B (todo el grupo excepto B12), en especial ácido fólico, B1 y B3, de las que cubren en torno al 70% de las cantidades diarias mínimas recomendadas. Destaca también que aporta más del 100% de la CDR de vitamina K. Esta vitamina participa en la coagulación sanguínea y el metabolismo óseo. Tiene una función muy interesante evitando que el calcio se deposite en lugares incorrectos.

¿Y cómo uso estos guisantes?

Para su conservación, preferiblemente en lugar seco y protegido de la luz. Respecto a su uso, los mismos que los de los guisantes a los que estamos acostumbrados. Destaca que también se recomiendan para hacer purés y sopas. Probad la crema de guisantes porque está deliciosa.

Recomendamos para su elaboración que se sigan los siguientes consejos:

– Siempre como toda legumbre hay que dejarlas “en remojo” mínimo 12 horas, preferiblemente cambiando el agua un par de veces o usando agua caliente al principio. Es siempre necesario porque las hace más digestivas, pero sobre todo elimina ciertas sustancias que inhiben la absorción de nutrientes. Aún mejor si ponemos laurel en ese agua de remojo y los lavamos bien antes de cocinarlos.

– Como todas las legumbres es mejor combinarlas con cereales, como el arroz o el trigo sarraceno, o comerlas con un poco de pan integral. También es una opción combinarlas con frutos secos o huevo. De esta forma aseguramos que recibimos un aporte de aminoácidos completo y equilibrado para su correcta asimilación.

– Si añadimos una tira de 5 centímetros de alga kombu al cocerla será más digestiva. Evitaremos gases, además de aportar nutrientes. Un truco increíble para los que sufren de malas digestiones con las legumbres.

– No tires el agua. Las legumbres y verduras ecológicas bien lavadas antes de la cocción hacen un caldo delicioso para su uso tal cual, o para incluirlo en sopas y guisos. Muchos nutrientes se quedan en ese agua de cocción, así que no los desperdicies.

¿Por qué comprar a granel?

La compra a granel permite reducir el impacto medioambiental. Se ahorran envases y se compra sólo y exclusivamente lo que se va a usar, desperdiciando menos comida. Además buscamos productores cercanos siempre que es posible. Esto reduce también la huella ecológica del producto y los intermediarios.

Todos nuestra alimentación a granel es procedente de cultivo ecológico. Además de ser positivo para nuestra salud por incrementar los nutrientes y reducir los tóxicos, es positivo para el medio ambiente. Esto se debe a que generalmente los cultivos ecológicos son tradicionales, respetan los tiempos de la naturaleza y la biodiversidad. Si buscas que “tu alimento sea tu medicina” como decía Hipócrates, lo lógico es cuidar la calidad del producto que usas.

Y por si fueran pocas razones, a granel te sale un poco más económico. Puedes comprar la cantidad que tú quieres, ni más ni menos. Porque nuestro objetivo es que comer ecológico no sea un lujo que puedas permitirte los domingos, sino que forme parte de tu cesta de la compra habitual.

Post escrito por Estela Castro naturópata

* El contenido de este artículo es informativo y proveniente de diversas fuentes. Las cifras de nutrientes pueden variar según las cosechas anuales o las variedades distintas de cada producto. Si tienes alguna duda sobre tu dieta consulta con el profesional de la salud que consideres más adecuado al caso.

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