La tienda física en Rivas

Si te apetece conocer nuestra tienda, oler el té (e incluso probar uno tranquilamente en nuestra “barra”), bichear los productos, preguntar dudas in situ, toquetear y sentir las cosas antes de comprarlas (miestras sea el envase, claro), recibir alguna terapia, asistir a un taller o charlar un rato, puedes venir a vernos a Rivas Vaciamadrid cuando quieras (dentro de nuestro horario, claro).

Aquí te contamos un poco qué te vas a encontrar para que nos vayas conociendo, aunque también te recomendamos que leas nuestra declaración de principios.

Reciclando un banco

Mucha gente se sorprende al entrar porque hemos respetado parte de la estructura del banco (incluso hay escondido dentro bajo la pintura un osito famoso que se ve si te fijas), pero usando materiales naturales reciclados para darle otra vida. La mayoría de la tienda está en OCB, una madera resistente a la humedad que se fabrica prensando con resina las sobras de las madereras, trozos y esquirlas que quedan con una “veta” aleatoria que nos encanta.

La idea era además mantener la increíble luminosidad, mucho espacio libre y aire en vez del agobio habitual no sólo del banco en sí, sino de la mayoría de ecotiendas y herbolarios que conocemos en los que se aprovecha cada centímetro. Queremos que te sientas bien al entrar, que te apetezca pasear por ella, quedarte un rato, que haya tanto “horizonte” como lo hay en Rivas.

Como el banco era bien grande hemos podido aprovechar al máximo sin perder esos objetivos, y dentro de la ecotienda tenemos distintas secciones; alimentación general (con una especial atención a las necesidades especiales como intolerancias alimentarias o los veganos), bodega con y sin alcohol, refrigerados, congelados, helados, cosmética natural e higiene, productos ecológicos para limpieza del hogar, tés e infusiones (con más de 40 variedades), alimentación infantil, mascotas (que también tienen derecho), ropa de comercio justo (de India y Uganda), rincón asiático (con macrobiótica), superalimentos, herbolario…

Además hemos reconvertido la zona estanca de la caja fuerte en un almacén de alimentación a granel ecológica, el despacho del director del banco en una sala de naturopatía y terapias naturales, y la sala del cajero automático en una cabina de aromaterapia aplicada a la estética natural. Todo un cambiazo.

Etiquetas limpísimas

Procuramos tener todo lo necesario para una persona que quiera vivir en natural, y como hemos dicho en otra sección, sin que te cueste la vida. Cuidamos la calidad, pero intentamos que sea a un precio justo, continuamente buscando formas de que la cesta de la semana te salga sana y económicamente asumible.

Aún así nos parece inadmisible que eso pase por permitir la entrada a “etiquetas sucias”. El 90% de lo que vendemos es ecológico (y por tanto con etiqueta limpia, sin aditivos o sólo con los pocos permitidos que son totalmente naturales), pero hay ciertos productos que por diversas razones no lo son.

Un ejemplo son algunos alimentos para intolerancias, que si quieres tener variedad o adaptarte a todos los casos posibles a veces hay que “levantar la mano” con el sello. Aún así en esos casos revisamos las etiquetas, evitando aditivos sospechosos de cualquier tipo (transgénicos incluidos) y hablando con los fabricantes para asegurarnos ante cualquier duda, ya que es una vergüenza que por ejemplo los celíacos estén abocados a comprar productos ultraprocesados e industriales cargados de aditivos imposibles.

Asesoramiento sin reloj

Para poder asesorar sobre la alimentación (y aún mucho más sobre la suplementación con productos de herbolario) es indispensable estar formado, al día de estudios, recetas, información amplia para responder las mil y una dudas que nos plantean cada día. Y si no lo sabemos no descansaremos hasta averiguarlo, siempre sabremos a quién preguntar 🙂

Aunque tenemos más de 50 proveedores distintos y mucho espacio, no podemos tener de todo. Si hay algo que no ves en la tienda y lo quieres no hay problema, nos volveremos locas a buscarlo y salvo excepciones (que te avisaríamos) solemos tenerlo todo en 24-48 horas.

Si tienes dudas siempre pregunta, y si piensas que será una conversación larga llama para pedir una minicita, ven sin prisa y exprímenos. Nuestro pequeño equipo multidisciplinar se entregará a fondo a ayudarte.